Alta Vista Atemporal 2008 y Mantra Malbec 2008 en Cena con Amigos
Como todos los años nos juntamos con mis amigos (Todos fundadores de la Logia Petit Verdot Original) y sus respectivas mujeres para celebrar antes de las fiestas. Es para mi el momento en que empieza el festejo de fin de año. Esta vez fue distinto, no fue la clásica reunión diurna con todos los niños, sino que Fefe y Fefa nos invitaron a conocer su nuevo departamento con un asado nocturno sin los chicos.
La primer sorpresa fue el lugar, una parrillita en medio de las plantas (Santa Ritas y una higuera), balconeando sobre la pileta que al poco rato te hacia olvidar que estabas en pleno Buenos Aires. Por suerte la noche ayudo y los pronósticos meteorológicos fallaron (como siempre) no llovió y pudimos disfrutar de una hermosa noche, fresquita pero estrellada.
La producción de Fefa para la picada y ensaladas fue brillante, una croquetas de arroz, jamon, un par de quesos, una focaccia de olivas negras y 4 variedades de ensaladas, entre ellas una de vegetales asados espectacular.
Pero la frutilla del postre fue Fefe a cargo de la parrilla, La Revelación del Año !!! Tanto tiempo y jamas se había hecho cargo de las brasas, pero su desempeño fue brillante desde la excelente selección de las carnes (La tira de asado era excepcional), el punto de cocción, la dedicación al fuego y su look con el delantal de cocina. Aunque reconozco que me va a costar, me parece que en el 2011 ya tenemos alguien que me va a mantener alejado de la parrilla alguna que otra vez.
Pasamos a los vinos. Para abrir el fuego descorchamos un Alta Vista Atemporal 2008, para mi ya desde lo estético estamos ante el mas «Francés» de los vinos argentinos. Se presenta en una botella especial, que se utiliza en los vinos del valle del Ródano.
Alta Vista Atemporal es un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Petit Verdot provenientes del Valle de Uco. La página de la bodega no informa ningún dato de la cosecha 2008 de este vino, solo figura la 2007 (algo que deberían mejorar varias bodegas, menos chiches y música en las webs y un poco mas de información actualizada).
En copa es color rojo con algunos tonos violáceos. En nariz es un poco remolón pero si lo dejamos airear un poco aparecen las ciruelas maduras del malbec, alguna nota especiada del Syrah, algunas notas ahumadas producto seguro de su paso 12 meses por barricas de roble francés y ya con la copa vacía se notan los pimientos del Cabernet. En boca es un vino de estructura bien compleja, pero perfectamente balanceada con una acidez mayor a los vinos clásicos argentinos, un gran vino que me parece que puede mejorar un poco de acá a uno o dos añitos.
Su precio sugerido es de $75, lo que no lo hace un vino para todos los días, pero es ideal para esa cena especial. La RPC me pareció Muy Buena.
Después pasamos a un vino que aportaron los anfitriones, Mantra Malbec 2008, de la Bodega Secreto Patagónico. Hasta ayer prácticamente desconocida para mí (Digo prácticamente porque recordaba haber leído algo de esta bodega, pero no donde. Google mediante encontré una breve reseña de Adrián de Vinos de Buenos Aires, que los probó en Vinos de Lujo)
Por lo que pude investigar Secreto Patagónico es una bodega familiar que comenzó a plantar vides en San Patricio del Chañar, Neuquen, en el año 2000 y en 2006 realizó sus primeras vinificaciones, siempre enfocados en vinos de alta calidad. Hoy destinan prácticamente toda su producción a la exportación.
Este malbec en copa se presentó de un rojo violáceo bien intenso. Con los claros descriptores de un malbec sin presencia de madera. Mucha fruta negra, ciruelas, moras y mermelada de ciruelas en nariz se condicen con un ataque dulce en la boca, muy bien balanceado por la justa acidez, con taninos presentes pero bien suaves y un interesante largo de boca.
Un vino que me dejo con ganas de probar el otro Malbec de esta bodega, un Malbec 2006 roble, ya con una crianza en barricas. El precio sugerido es de $45 (Dato tomado de la nota de Vinos en Buenos Aires) lo que le da una RPC Excelente, un vino que ojalá podamos encontrar en el mercado local para acompañar los asados de verano.
Para cerrar la noche Fefa trajo unas masitas de chocolate y esos alfajorcitos de la Confitería Chantilly, que son adictivos. Lo único que no fue hecho por sus manos, pero fue un pedido explícito del Turco, que estaba con añoranzas de su viejo barrio.
Y por último nos deleito con una tremenda torta de chocolate blanco, cerezas y arándanos para cerrar una noche excepcional como todas las que uno comparte con sus amigos.
«La comida es la parte material de la alimentación, pero el vino es la parte espiritual de nuestro alimento.» Alejandro Dumas
FeFe,
Anda preparándote para hacerte cargo del control de las brasas mas seguido en el 2011.
Abrazo
Fer,
Es verdad que no brindamos, pero solo falto el formalismo. Toda la reunion fue un gran brindis. Muchas Gracias por todo.
Chiiiiin (Ruido de copa brindando) :-p
Gran crónica de una gran noche, Compai…
Ha sido una alegría enorme tenerlos en casa y haber podido, junto con mi amada FeFa, agasajarlos con todo el cariño que se merecen.
Como uno de los fundadores de la Logia, ha sido también un honor tomar por primera vez el control de las brasas, y haber podido salir airoso de semejante responsabilidad parrilleril. Será un placer hacerlo nuevamente, cuando la Logia así lo requiera. :-)
Abração, con mucho afecto.
FeFe
Ayer no brindamos, Fran… aquí va mi salú’! Con un cuentito de regalo… impecable la crónica gourmand. Beso grande! Fefa.
Según la leyenda se encontraban un día Los Cinco Sentidos, que habían sido invitados por el Dios Dionisio, Dios del vino, para celebrar una fiesta.
Todos los sentidos, cada uno a su modo celebraban el encuentro, salvo uno: El Oído, quien se quejó al Dios, diciéndole que el Oído era el único sentido que no podía disfrutar de las bondades del vino.
Dionisio empuñó una copa e invitó al Oído a que hiciese lo mismo y le dijo: Siempre que la gente se reúna para disfrutar del vino deberá de hacer esto…y chocó su copa con la del Oído, brotando así un mágico sonido y terminó diciendo-¡Esta será la música para aquellos que aman el vino! El sentido del Oído comenzó a chocar su copa con todos los asistentes, acompañando el hecho de la palabra ¡Salud!