Querido Diario:

Sábado número 3589 de Cuarentena

Hoy amaneció horrible lo que me dejó sin poder salir a caminar y con las ganas de prender el fuego. Tendré que guardar el lomo, las mollejas y los chorizos. Y también buscar algo para hacer. Ya ordené el escritorio, los vinos, la ropa, los cuchillos, las especias, etc. Por momentos esta monotonía me quita hasta las ganas de escribir en el blog.

Lo único relevante del día es que jugamos un TEG Online. Ese juego se convirtió en nuestro refugio. Un momento en el que puedo compartir con mis hijos y mi papá un juego y una charla sin estar forzados a hacerlo. Sin la presión del Zoom o el Skype, distraídos tratando de conquistar el mundo, hablamos relajados. Hablamos de la familia, política, proyectos, comida, pavadas, casi casi como lo hacíamos cada vez que nos juntábamos en Lujan.

Terminado el juego llega el momento de preparar la cena. Mi cable a tierra. Ese momento en que dejo de pensar. Se enciende mi Remy interior y me enfoco solo en los aromas y sabores. Si bien podría hacerlo con un vaso de agua, se disfruta mucho mas con una copa de vino a mano. Por lo que antes de enfilar para la cocina, me di una vueltita por la cava.

Solo Dios Sabe por qué elegí ese vino

Había llegado el miércoles. Normalmente soy mas paciente y los espero un poco mas. Esta vez quizás fue la ansiedad de haber hablado del vino en la reciente Entrevista a Pepe Reginato, pero fue como un imán. Lo miré una, dos veces. No fue necesaria una tercera. Cambio de planes. Sale el pollo a la mostaza entra un lomo a la pimienta. Cinco minutos despues ya estaba descorchado y yo cortando unos quesitos para entretenernos un poco antes de la cena.

Solo Dios Sabe 2017

Cuentan que el Solo Dios Sabe 2017 y el Pepato se hicieron algunas caricias

El vino

La idea de Pepe Reginato con este vino es que se lo pueda disfrutar sin darle muchas vueltas. Y traté de seguir esa premisa. Cerré los ojos y se me puso la piel de Gallina. Era Abril de 2017 cuando camino al Winerock, Pepe me preguntó si no me molestaba acompañarlo a ver un viñedo. La respuesta era obvia. Minutos después tras recorrer unas huellas y cruzar unos canales de riego, llegamos a un viñedo casi abandonado de Perdriel. Casi podía sentir el sol mendocino en mi cara y la voz de Pepe contándome de la calidad de esas uvas. Abrí los ojos y estaba de nuevo en mi cocina disfrutando cada sensación. 

Oscuro, intenso, aterciopelado, es una bomba 💣, de esos vinos repletos de capas que te llenan cada rincón de la boca.

Me olvido de las recomendaciones y encuentro cosas de Cabernet y también unas notas de Syrah. Hay fruta madura, rica acidez, notas herbales y especiadas, pero eso no es lo que importa. Casi sin darme cuenta se terminó la copa y aún no empecé a cocinar. Para disimular acomodo rápido los quesos, agrego unas frutas secas y los llamo a Franco y Julieta a comer la picada.

Le sirvo a Julieta, y antes de poder rellenar mi copa escucho: «Qué rico vino !!! No te lo tomes todo vos solo …».

Y así fue como este sábado dejó de ser uno más de la Cuarentena.  Será recordado como el sábado del Solo Dios Sabe 2017.


Tesoro OcultoSolo Dios Sabe 2017

Precio: $1800 (U$D 24)
94 Saurios – Clasificación: Tesoro Oculto

Hay momentos que ameritan el descorche de un vino especial. Hay vinos que tienen la virtud de transformar en especial cualquier momento.

Es una edición especial de 2000 botellas (ya quedan 1999)


Solo Dios Sabe 2017