Se trata de vinos artesanales producidos en cantidades muy limitadas que provienen de las parcelas más antiguas y de mayor altitud de Terrazas de los Andes: Los Cerezos, plantadas en 1929, y Los Castaños, plantadas en 1945.

Terrazas de los Andes, pionera en la elaboración de vinos en altura, presenta una nueva cosecha de su línea de vinos de parcela denominada Terrazas de los Andes Parcel: Parcel Los Cerezos Malbec 2012 (Luján de Cuyo – Mendoza) y Parcel Los Castaños Malbec 2012 (Valle de Uco – Mendoza).

Con esta edición limitada, la bodega demuestra una vez más su expertise en la identificación – desde hace más de 20 años – de los mejores terroirs de Mendoza. Parcel es la expresión última de dos de sus más preciadas parcelas de Malbec. A través de un mismo varietal y de un cuidado método de vinificación, revela la personalidad y el carácter de cada terruño: Los Cerezos, proveniente de la parcela más elevada y rocosa del viñedo Las Compuertas (al norte) y Los Castaños resultado de un viñedo plantado en el reconocido terroir del Paraje Altamira (al sur). Estas históricas y genuinas parcelas fueron elegidas por su capacidad de esculpir la variedad emblemática argentina hasta lograr el máximo grado de pureza y tipicidad.

El Malbec de Los Castaños se presenta con ímpetu y potencia, estructurado y expresivo; con un color inconfundible y diversas notas frescas y minerales, mientras que la expresión de Los Cerezos da como resultado un Malbec concentrado, maduro, amable y sumamente aromático.

“Estos vinos son para aquellos consumidores que están interesados en descubrir los secretos más ocultos de viñedos y parcelas seleccionadas de los mejores terruños. Son producidos en cantidades muy pequeñas y lanzados solamente en años excepcionales. A través de los Parcel se pueden explorar las particularidades más específicas, indagar en las diferencias entre una parcela y otra de Malbec. Nos permiten descubrir esas diferencias, entender cómo una parcela situada al norte entrega un vino con marcada personalidad, y otro situado al sur, que brinda un vino con otro carácter, vivacidad y potencia por su extremo clima y proximidad al río Tunuyán” comentó Gonzalo Carrasco, enólogo de Terrazas de los Andes.

Los Terrazas de los Andes Parcel Los Cerezos Malbec 2012 (Luján de Cuyo – Mendoza) y Parcel Los Castaños Malbec 2012 (Valle de Uco – Mendoza) se podrán encontrar en las vinotecas más exclusivas y en el Visitor Center de la bodega en Mendoza. Se venden tanto en estuche individual como juntos en estuche doble, con un valor de $1600 la botella.

Terrazas Parcel Los Cerezos

Las características de los terruños

La parcela “Los Castaños” se encuentra ubicada en el Paraje Altamira en Valle de Uco sobre el cono de deyección que se forma en la naciente del Río Tunuyán. Este posee un lecho de abundante canto rodado y rocas de gran tamaño cubiertas de caliza y, por encima de este, un depósito aluvional con arena. Son suelos de la era terciaria, muy secos y altamente permeables, que obligan a la planta a enraizar profundo en su búsqueda de arcilla y humedad. Sus vides, plantadas en 1945 sobre pie franco y regadas tradicionalmente, se encuentran en una vital armonía con su entorno y así entregan una calidad de Malbec única e inigualable. Cuando estas características de suelo suelto y pobre se fusionan con un clima continental árido distintivo de montaña – muy fresco, potente exposición solar, amplitud térmica superior a los 16° C, escasas precipitaciones que se dan sobre todo en el verano – el Malbec se presenta con ímpetu y potencia, estructurado y expresivo; con un color inconfundible y diversas notas frescas y minerales.

En “Los Cerezos” el suelo franco de esta especial parcela situada en Las Compuertas (IG), Luján de Cuyo, guarda una excelente proporción entre arena, limo y arcilla, que lo mantiene fresco y húmedo. Es un suelo homogéneo y profundo con gran concentración de piedra pequeña, lo cual la distingue del resto del suelo de Las Compuertas. Esta condición facilita el drenaje y enraizamiento de la planta. Estas vides, plantadas sobre pie franco en 1929, entregan bajo rendimiento natural y están completamente adaptadas a su terruño y equilibradas con su entorno. De esta manera, ofrecen una producción homogénea, constante y de gran calidad. Cuando estas características de suelo se encuentran con una altitud ideal, que proporciona noches frescas y días de abundante exposición solar, el Malbec se muestra redondo y suave. Gracias a los periodos de maduración larga, posibles en este terruño, se consiguen vinos concentrados, maduros, amables y sumamente aromáticos.